El túnel y la luz.

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”. Así veía Mahatma Gandhi la capacidad humana relativa al tesón y al esfuerzo.

Soy constante reiterando las dificultades de esta maravillosa raza, soy quizás alarmista; no lo pongo en duda. Pero al mismo tiempo soy parte interesada, tengo la inmensa suerte de convivir con ellos y deseo que cualquier ejemplar de plc se integre en su entorno.

Todo en esta vida, absolutamente todo, requiere un esfuerzo; lo contrario…es decir aquello que no lo requiere….no se valora.

El esfuerzo, en la convivencia con un cachorro de plc, es una necesidad agotadora; lo es sin duda. Pero no estamos ante una utopía, no es una labor de titanes ni algo reservado a una élite iluminada.

En absoluto, el esfuerzo y bajo mi punto de vista….seguramente equívoco…….debe basarse en dos pilares fundamentales. El primero el conocimiento de la raza, la información más exhaustiva que podamos recopilar; absorber hasta la saciedad todo lo relativo a la misma y todas las experiencias que tengan por objetivo descubrir la esencia del perro lobo checoslovaco.

Descubrir realmente qué tenemos a nuestro cargo, de dónde viene, por qué se creó, cómo se comportan, qué necesidades tienen y un largo etc. Es un esfuerzo tremendo pero necesario, y nos aportará una visión general y concreta.

El segundo pilar, y aquí si pongo mi personal visión sobre la raza por encima de otras consideraciones, es el respeto hacia la esencia del plc. Respeto basado en reconocer aquello que son…. aceptando la diferencia.

Es muy complicado pero considero que es básico, el plc no es un problema; el plc es el resultado de la experimentación humana, y de la misma han nacido características muy concretas.

Unas son compatibles con esta sociedad, ya que se circunscriben al ámbito de su entorno más inmediato y se pueden reconducir hacia nuestro objetivo de integración; otras características chocan de lleno con el entorno exterior, precisan de un trabajo constante y nunca se puede considerar que dicho trabajo tenga la recompensa que buscamos.

Pero en ambos casos, cada ejemplar es un mundo diferente y NO existen fórmulas mágicas que aplicadas a cualquier plc nos ofrezcan soluciones a un problema concreto. Al menos personalmente no las conozco.

Pero un hecho indudable es que cada ejemplar se comunica con nosotros, y el lenguaje es tan variopinto cómo concreto; un gruñido por posesión, un “ataque” defendiendo alimentos u objetos, un aparente desapego hacia nosotros.

Todo lo anterior – y siempre por regla general –  no muestra a un ejemplar “tarado” o peligroso, las reacciones posesivas pueden retrotraerse a su evolución en la camada con sus hermanos, pudo ser el más dominante o incluso el más débil y tuvo que “pelear” por la comida y los juguetes…en definitiva, se encuentra en una fase de adaptación a su nuevo entorno y repite aquellas conductas que, en el seno de la camada, le fueron positivas o le obligaron a adoptar.

Reconducir estas conductas no significa anular al cachorro, nunca será un trozo de alambre que podamos torcer hoy a la derecha y mañana hacia la izquierda; reconducir es mostrar, guiar y todo ello con la fortaleza de quién lo alimenta, lo educa y le da seguridad.

De este modo debe interiorizar que determinadas conductas no son necesarias con nosotros ya que debemos ser su referente.

Educar en positivo siempre, pero nunca olvidemos que en su estado natural más reciente – es decir en sus dos primeros meses de vida con su madre y hermanos – la naturaleza es muy sabia….y cuando una madre gruñe a un cachorro, le saca los dientes e incluso llega a propinarle un medido mordisco….. esto es educación en positivo…no inventemos lo que la naturaleza lleva milenios aplicando.

Firmeza absoluta ante conductas inaceptables, sin dudarlo…..pero de nada sirve si no es en el marco de la integración; el cachorro debe sentirse parte del entorno, participar de lo bueno y lo malo…en definitiva crecer dentro y no al margen de su entorno.

No es fácil, lo se de sobra; no existe un manual qué cómo con el Santo Google nos permita hallar la respuesta a cada problema, por ello debemos conocer las diferencias de esta raza, aceptar su ser innato y guiar su desarrollo hacia la integración en el marco del cariño. 

Puede parecer semántica pura, y se que nunca estas palabras darán la solución a todo el mundo con cada ejemplar y cada problema concreto; pero intento transmitir aquello que, en mi caso y experiencias, me ha servido para integrar al menos en el entorno inmediato…….el resto es mucho más complicado.

La información nos aporta conocimiento, el conocimiento nos aporta capacidad de comprensión, y el cariño es un lienzo en el que poner en práctica todo aquello que desde el respeto a la diferencia debe ser la pauta de conducta.

Son extremadamente inteligentes, si se me permite la afirmación, captan nuestro estado anímico de un modo casi brujeril; si creemos en lo que estamos haciendo les llegará, si nos desbordan y provocan rechazo también.

La paciencia es fundamental, la tranquilidad el estado más necesario – sin obviar que en determinados momentos debemos mostrarnos irascibles….eso no es malo per se – la repetición una herramienta mágica y todo ello debe ser dirigido por una sola persona…su referente.

El resto de su entorno, ocupará el lugar que nosotros le indiquemos en cada momento y sobre todo aquel que él perciba en las relaciones familiares; no hay que ser obsesivos con este aspecto.

Lo crucial es que encuentre la seguridad de su referente, la integración y el marco necesario que generará un vínculo para toda la vida.

Cada uno de nosotros somos los autores de esa historia, asumir el protagonismo es fundamental; criar un cachorro es un túnel por el que caminamos y en el que puedo asegurar que al final se encuentra la luz propia de la madurez…una luz que nunca será un ejemplo de perfección – salvo en muy contadas excepciones – pero que tendrá la recompensa del esfuerzo.

Amar a esta raza implica reconocer en ella un trozo de naturaleza, y que yo sepa la naturaleza no se moldea a voluntad ……..pero el hombre si puede y debe convivir con ella.

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